Picnic bajo el Azahar: Disfrutar de los parques de Sevilla con seguridad

Claudia Alejandra Mellado Luque. Grado en Nutrición Humana y Dietética

Paula Frías Salete, Digital Content Junior


Marzo en Sevilla es el mes de la luz y del aroma a azahar que empieza a brotar en cada rincón . El clima invita a salir de casa y disfrutar de una merienda en el Parque de María Luisa o a la orilla del Guadalquivir. Sin embargo, para nosotros, un día de campo requiere un poco de «logística» extra para que el gluten no nos arruine la tarde .

Consejos para un picnic sin riesgos

Para disfrutar de nuestras tradiciones y del buen tiempo con total plenitud, la precaución debe ir más allá de los ingredientes :

  • Tus propios cubiertos son sagrados: Lleva siempre tu propio kit de cubiertos y evita usar los de servicio común si el resto de comensales están consumiendo alimentos con gluten. Una sola cuchara que pase de un recipiente con trazas a tu comida es suficiente para causar una reacción.
  • Recipientes herméticos individuales: En lugar de poner grandes fuentes en el centro de la manta, opta por llevar tu ración en un tupper individual cerrado. Así evitarás que caigan migas de pan o picos de forma accidental mientras los demás comen.
  • Tu zona segura en la manta: Si compartes mantel con personas que consumen productos con gluten, utiliza un salvamanteles rígido o una bandeja para delimitar tu espacio y evitar el contacto directo con la superficie común.
  • El peligro del «pica-pica»: Es muy común que la gente tome comida de otros platos con las manos. Si alguien ha estado comiendo bocadillos, empanadas o cualquier otro alimento con gluten, sus manos pueden tener trazas invisibles . Asegúrate de que nadie toque tu comida si no se ha lavado las manos correctamente con agua y jabón.
  • El gel no limpia el gluten: Si estás en el parque y no tienes un baño cerca, recuerda que el gel hidroalcohólico está diseñado para combatir virus y bacterias, pero no elimina la proteína del gluten. Para limpiar tus manos de forma segura tras tocar superficies públicas o compartir objetos, necesitas el arrastre del agua y el jabón.

Sevilla es una ciudad que abraza a todos, y ser celíaco no debe restarle ni un ápice
de intensidad a los planes al aire libre. Con estos pequeños gestos y siendo un poco
más observadores, podemos mantener nuestras costumbres de forma responsable
y saludable.
¡Este marzo, que tu única preocupación sea encontrar una buena sombra!

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