Ángela Lara Hernández. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética.
En este artículo tratamos sobre cómo el gluten puede causar, no solo problemas digestivos, sino también afecciones en la piel. Aunque lo más conocido es la enfermedad celíaca, existen otras condiciones relacionadas, como la sensibilidad al gluten no celíaca, que también pueden tener síntomas cutáneos.
1. El caso más famoso: la Dermatitis Herpetiforme
El ejemplo más claro de cómo el gluten afecta la piel es la dermatitis herpetiforme (DH). Es una enfermedad autoinmune descubierta hace más de un siglo que provoca una picazón intensa y la aparición de pequeñas ampollas o granitos agrupados, sobre todo en codos, rodillas, espalda baja y glúteos. Aunque su nombre menciona “herpes”, no tiene nada que ver con el virus del herpes.
Esta enfermedad está estrechamente ligada a la celiaquía, hasta el punto de que se considera su manifestación en la piel. Ambas comparten una base genética: personas con ciertos genes (HLA-DQ2 y HLA-DQ8) son más propensas a sufrirlas. En la dermatitis herpetiforme, el cuerpo reacciona al gluten produciendo anticuerpos que, además de atacar el intestino, también atacan la piel, generando inflamación y ampollas.
Diagnóstico y tratamiento
Para confirmar la enfermedad, los médicos suelen hacer una biopsia de piel y un estudio llamado inmunofluorescencia directa, que muestra los anticuerpos típicos en la piel. También pueden analizar la sangre para detectar anticuerpos específicos.
El tratamiento principal es una dieta estricta sin gluten de por vida. Aunque la mejora no es inmediata —puede tardar meses o incluso años—, es la única forma de controlar la causa del problema. Mientras tanto, muchos pacientes toman dapsona, un medicamento que alivia rápidamente el picor y las lesiones, aunque puede tener efectos secundarios, por lo que requiere controles médicos.
2. Otras enfermedades de la piel relacionadas con el gluten
Además de la dermatitis herpetiforme, el artículo menciona que algunas personas con celiaquía pueden desarrollar otras afecciones cutáneas como:
- Psoriasis
- Dermatitis atópica (eczema)
- Urticaria crónica
- Alopecia areata (pérdida localizada del cabello)
En muchos casos, estas enfermedades mejoran al seguir una dieta sin gluten, lo que sugiere una conexión inmunológica entre el intestino y la piel.
3. Sensibilidad al gluten no celíaca
También existe la llamada sensibilidad al gluten no celíaca (NCGS): personas que, sin tener celiaquía, presentan síntomas digestivos o en la piel al consumir gluten. Estas personas suelen notar mejoría al eliminar el gluten, aunque los estudios todavía no tienen claro el mecanismo exacto. Las manifestaciones cutáneas pueden parecerse a las de la dermatitis herpetiforme o tener aspecto de eczema o psoriasis, acompañadas de picazón intensa.
El gluten puede afectar mucho más que el intestino. En personas sensibles o con predisposición genética, puede provocar reacciones en la piel, desde ampollas muy molestas hasta picazón generalizada. La buena noticia es que, con una dieta libre de gluten, la mayoría de los síntomas desaparecen o mejoran notablemente, sin necesidad de tratamientos agresivos.
Didona D, Maglie R, Solimani F. Gluten-related skin disorders: clinical presentation, diagnostic and treatments. J Dtsch Dermatol Ges. 2025 Jul;23(7):857-867. doi: 10.1111/ddg.15704. Epub 2025 Jul 9. PMID: 40631603; PMCID: PMC12257066.
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