Claudia Alejandra Mellado Luque. Grado en Nutrición Humana y Dietética
Se acerca el 28 de febrero y en todos los colegios de Sevilla se prepara el rito más esperado: el desayuno andaluz. Pan, aceite de oliva virgen extra y, para muchos niños, ese toque de azúcar que lo hace irresistible.
Es una tradición preciosa, pero para las familias con peques celíacos, este día genera una mezcla de ilusión y alerta. ¿Cómo disfrutar sin riesgos? Desde la Red Sevilla Sin Gluten, te traemos curiosidades y consejos clave para que el único protagonista sea el sabor de nuestra tierra.
¿Sabías que el desayuno andaluz es «casi» apto de forma natural?
Lo curioso de este desayuno es que sus ingredientes estrella (el aceite y el azúcar) son naturalmente libres de gluten. El problema no es el qué, sino el dónde y el cómo. Aquí es donde el contacto cruzado entra en juego.
1. La Regla de Oro: El primero en la fila
Este es el consejo más importante para los centros escolares: el niño celíaco debe ser servido primero.
- Por qué: Al principio de la jornada, las manos de los voluntarios están limpias, las superficies no tienen migas y los envases de aceite están recién abiertos.
- El beneficio: Servirle antes de que el pan de trigo empiece a repartirse reduce drásticamente el riesgo de contacto cruzado (ya sea por contacto directo o suspensión en el aire).
2. El peligro de la «miga voladora»
En las clases, el pan de trigo «vuela». Se cortan cientos de rebanadas simultáneamente y las migas caen en mesas, sillas y manos.
- La solución: Una solución muy práctica es que el peque desayune sobre un mantel individual (el de papel de toda la vida funciona de maravilla). Si además eliges uno de un color llamativo, servirá como una señal clara para que el resto de la clase identifique su espacio; es un gesto muy sencillo que ayuda a los demás niños a recordar que ahí no deben caer migas, creando una barrera de seguridad casi sin darse cuenta.
3. El aceite «contaminado»
A veces, en los colegios se usan cuencos comunes para mojar o brochas para pintar el pan.
- La curiosidad: Si una brocha toca pan con gluten y vuelve al aceite, todo el recipiente queda contaminado.
- El consejo: Solicita al centro que el aceite para el alumno celíaco se sirva directamente de una aceitera individual o mediante sobres monodosis.
4. La «trampa» del azúcar
El azúcar no tiene gluten, pero si se usa la misma cuchara para espolvorear todos los panes, el riesgo es total.
- Tip de la Red: Entregar al tutor un pequeño sobre de azúcar propio asegura que no haya rastro de trigo en su dulce bocado.
Checklist para un 28F seguro en el cole
Para que tu peque disfrute como los demás, toma nota de estos imprescindibles:
- El Pan: Envía al colegio un pan sin gluten de calidad. Puedes encontrarlo en algunos de nuestros establecimientos.
- Etiquetado y Seguridad: Entrega el pan en una bolsa cerrada herméticamente, con su nombre bien visible y el distintivo «Sin Gluten».
- Comunicación con el AMPA: Es fundamental que quienes reparten el desayuno sepan que deben lavarse las manos con agua y jabón siempre antes de tocar el pan sin gluten.
Un día para incluir, no para separar
La mayor curiosidad del Día de Andalucía debería ser descubrir lo rico que está nuestro AOVE, no sentirse diferente por la dieta. En Sevilla tenemos la suerte de contar con una red que vela por la seguridad alimentaria en todos los ámbitos, ¡incluidos los patios de recreo!
¡Feliz (y seguro) Día de Andalucía!



