Conociendo la Enfermedad Celiaca

¿Te acaban de diagnosticar Celiaquía? ¿Conoces a alguien que la padezca?

Es mucha la información que se maneja sobre esta patología, sin embargo, esta, a menudo no es del todo cierta o es contradictoria, lo que hace que las personas celiacas se vean confusas a la hora de abordarla. Es por ello que queremos ayudarte a dilucidar estas dudas y  que conozcas un poco más esta enfermedad.

La Enfermedad Celiaca (EC) o Celiaquía es un trastorno que se produce por una intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la espelta, el centeno, la cebada el kamut y el triticale. Afecta no solo al sistema digestivo, sino que también lo hace a multitud de sistemas del organismo.  Tiene base autoinmune y para que se manifieste en una persona, esta tiene que presentar una predisposición genética.

De aquí sacamos varios conceptos clave:

  • Autoinmune: Una enfermedad autoinmune se produce cuando nuestro sistema inmunológico, ante un agente nocivo para nosotros, no reacciona defendiéndonos como debería, sino que considera elementos de nuestro cuerpo que  no son dañinos como dañinos, y actúa contra ellos, de forma que daña a nuestro propio organismo.
  • Para las personas celiacas, el gluten es ese agente nocivo contra el que hay que luchar y su sistema inmunológico lo hace dañando las vellosidades del intestino delgado cuando percibe que se ha ingerido gluten y haciendo que no se absorban los nutrientes correctamente.
  • Multisistémica: Puede tener tanto sintomatología digestiva como extradigestiva, es decir, afecta a varios sistemas del organismo.
  • Intolerancia permanente: Es una enfermedad crónica que no se cura y que tiene, hasta el momento, como único tratamiento una dieta libre de gluten.
  • Predisposición genética: Para desarrollar la enfermedad es necesario tener una genética compatible, sin embargo, el hecho de que una persona tenga esta predisposición, no significa que sea celiaca pero sí que tiene un riesgo aumentado de padecerla. Lo que no es posible es no tener esa predisposición genética y desarrollar la enfermedad. Por tanto es una pieza clave para su diagnóstico, así como para descartarla en caso de una genética negativa.

Estos conceptos definen la celiaquía y la alejan de otras afecciones como las alergias o la sensibilidad al gluten no celiaca.

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